Cómo saludar a un perro por primera vez
Caracas Marzo 10, 2017 08:34 AM .- En este artículo te enseñamos cómo saludar a un perro por primera vez para evitar accidentes o problemas.

Cuando vamos de visita a una casa, cuando nos encontramos a un amigo en la calle o incluso cuando estamos a punto de adoptar un nuevo integrante de la familia, es preciso tomar ciertas medidas. Por ello en este artículo te enseñamos cómo saludar a un perro por primera vez para evitar accidentes o problemas.

 

Analiza la personalidad del perro antes de saludarle

 

Acercarse a una mascota o a un animal callejero puede ser una situación muy habitual. Sin embargo, debemos tomar ciertas precauciones. Tal y como sucede con las personas, también deberíamos “presentarnos” ante los peludos para evitar inconvenientes.

 

 

En primer lugar, deberíamos saber que cada perro tiene una personalidad diferente (si, al igual que los humanos). Por lo tanto, hay algunos que disfrutan más el contacto que otros. También depende mucho la socialización o el entrenamiento que se le haya otorgado al animal desde cachorro.

 

Incluso el pasado de la mascota puede repercutir en su reacción ante ciertos movimientos. Por ejemplo, si le pegaban con la mano, es probable que no le agrade ser tocado ni acariciado. El estado de ánimo del animal es muy importante también al momento de saludarle. Por ello debemos prestar atención a cómo mantiene la cola, las orejas o la boca.

 

A la menor señal de incomodidad, evitar el contacto físico es una solución. Si no le hacemos caso intentará demostrar su descontento por otros medios: gruñir, mostrar los dientes, ladrar, mirar fijo, levantar las orejas, erguir el cuerpo, etc.

 

También hay peludos que ni siquiera “avisan” su disconformidad: lanzan un mordisco sin siquiera pestañear. Por este motivo hay que ser muy respetuosos con los animales y tratar de que el contacto sea lento y suave.

 

Tips para saludar a un perro por primera vez

Es un riesgo acercarse o saludar a un perro de manera incorrecta. Es fundamental tener en cuenta cómo actuar ante esta situación. Presta atención a los siguientes consejos:

 

1. Saluda primero al dueño

Imagina que vas caminando por la calle y te encuentras a un amigo que ha salido a pasear a su perrito. En lugar de comenzar saludando al animal, te conviene hacerlo primero con la persona. ¿Por qué? Porque la mascota se dará cuenta de que “vienes en son de paz” y que su dueño te tiene confianza.

 

No olvides que los canes se enfocan en el bienestar emocional de su propietario analizando el lenguaje corporal. Si “están de acuerdo” con el trato recibido por el human,o no tendrán tanto problema en interactuar con él.

 

2. Pide permiso al dueño

Es una cuestión de respeto o de educación, sobre todo si no tenemos demasiada confianza con el propietario del animal. Antes de saludar al perro, consulta si tienes permiso. El dueño podrá decirte por ejemplo cómo es su temperamento, qué cosas le gustan y cuáles no, si es un buen momento o no, sus reacciones ante el contacto con extraños, etc.

 

3. No le mires a los ojos

Las personas se miran directamente al rostro cuando hablan o se saludan. Pero en los perros esto no es lo habitual. Ellos tienen su código “personal”: mirarles a los ojos es señal de querer dominarle o ser el “alfa” de la manada. Por ello trata de no ser tan directo en tu mirada cuando lo saludas por primera vez.

 

4. No temas

 

Los canes saben cuando una persona les tiene miedo. Esto, en lugar de ser positivo para los humanos, puede ser contraproducente. ¿Por qué? Pues porque el animal aumentará sus mecanismos de defensa al considerar que está frente a un agresor. No te acerques con manos temblorosas ni demostrando tu temor, ya que él podrá “olfatearlo” y quizás te ataque.

 

5. Evita el acercamiento de frente o la inclinación

Para saludar a un perro por primera vez sería bueno que te colocases en uno de sus laterales para demostrar que no eres una amenaza (desde la perspectiva del animal, quedarse frente a él puede suponer un peligro).

 

Por otra parte, es mejor que nos pongamos de cuclillas para estar a su altura, pero no que nos abalancemos sobre el animal, ya que se puede asustar o sentir amenazado.

Mis Animales