Orfanatos y asilos sobreviven con ayuda enviada desde Miami
Caracas Marzo 19, 2017 08:55 AM .- Desde el mes de octubre de 2016, cuando comenzó la ayuda, Venezolanos en Kendall ha enviado más de 180 cajas

 

"Necesitamos alimentos, muchos alimentos que no tenemos. Gracias a nombre de los ancianos", dice una mujer de edad avanzada perteneciente a la casa hogar El Peregrino, en Barquisimeto, mientras sostiene un letrero donde se lee "Venezolanos en Kendall". El mensaje publicado en un video de Instagram en la cuenta que lleva el mismo nombre -que el cartel de la mujer- describe la actual situación que enfrentan muchos centros de atención y fundaciones en Venezuela, que tienen a su cargo el cuidado diario de ancianos y niños en abandono.

 

El video también habla del trabajo que hace un grupo de mujeres venezolanas en Miami, quienes decidieron crear una fundación en Florida, Estados Unidos, para colaborar con las personas que sufren carestía y pobreza extrema ante la crítica escasez que padece el país.

 

Al menos una vez al mes, o cada 20 días, la organización recoge donaciones que aportan iglesias y personas de la comunidad hispana en los Estados Unidos, en su mayoría venezolanos, que por motivación propia colaboran con comida no perecedera, medicamentos, ropa, equipos médicos y cualquier otro insumo. Estos son destinados a orfanatos, fundaciones y asilos de ancianos, ubicados en ciudades como Maracaibo, Trujillo, Valencia, Barquisimeto, Mérida y Caracas.

 

"Nos están llegando muchos casos de fundaciones que se han quedado sin la posibilidad de conseguir alimentos porque no tienen acceso a ellos. A veces son esas instituciones las que nos escogen a nosotros; cuando se enteran de nuestra labor nos piden ayudan por redes sociales y nosotros nos encargamos previamente de confirmar la información. Así fue como los viejitos del hogar El Peregrino, en Barquisimeto, llegaron a nosotras. Vimos cómo estaban desnutridos, sin ropa y solos, por eso nos movimos a ayudarlos", expresa Carola Quintero, una de las 40 miembros que conforman la organización y quien vive en Estados Unidos desde hace 25 años.

 

Una parte de las donaciones se recolectan en los seis puntos de acopio, distribuidos en las localidades de Kendall y Doral en la ciudad de Miami y que se han dispuesto en locales comerciales que facilitan sus instalaciones para que las personas dejen su aporte. Otras colaboraciones son recolectadas por ellas mismas, a través de la entrega de volantes, peticiones hechas a conocidos y la difusión en redes sociales. Por lo que mientras ellas se encargan de recolectarlas, otra empresa -que prefiere mantenerse en el anonimato por seguridad- es la responsable de enviar y entregar la ayuda.

 

Ni comida ni aseo personal

 

Desde el mes de octubre de 2016, cuando comenzó la ayuda, Venezolanos en Kendall ha enviado más de 180 cajas, muchas de las cuales han incluido insumos médicos como máscaras, gasas, alcohol y suero. También analgésicos y antipiréticos como acetaminofén y medicamentos para personas hipertensas, entre otras.

 

En las últimas semanas, se ha incrementado la donación de pañales para adultos y artículos de aseo e higiene personal, pero en especial de champú para piojos, asegura Gloria Mora, otra miembro de la ONG, radicada en los Estados Unidos desde el 2005.

 

"Lamentablemente muchos venezolanos no tienen ni cómo lavarse el cabello. Lo más triste es ver que sí hay hambre, no es mentira, tú lo ves en las calles, en la gente, en los niños", cuenta con tristeza al recordar su última visita a un ancianato en la ciudad Valera, en diciembre de 2016, donde constató las necesidades existentes.

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